2.3. CONCEPTO Y
CLASIFICACION DE CULTURA; ELEMENTOS DE CULTURA: NORMAS, PRINCIPIOS, SIMBOLOS,
CREENCIAS, COSTUMBRES Y VALORES; DINAMICA CULTURAL; COMPETENCIA INTERCULTURAL
La sumatoria de la
totalidad de estilos o formas e vidas compartidas por los miembros de una
sociedad, es lo que los sociólogos denominan cultura, la cual incluye además de
las ideas y los valores, formas productivas y sus respectivas tecnologías,
leyes y costumbres. Todos estos elementos son parte de las formas en que los
seres humanos –los cuales se relacionan e interactúan como grupos sociales
–enfrentan sus problemas cotidianos. En otras palabras, la cultura se refiere a
símbolos compartidos, cuyos significados prevalecen en una sociedad o en alguna
parte de ella.
La cultura presenta
dos categorías, una material y otra no- material. La cultura no- material está
compuesta por creencias, conocimiento, valores y normas compartidas por los
miembros de la sociedad.
La cultura material
corresponde a los objetos físicos producidos, tales como calles, edificios,
estilos arquitectónicos, las artesanías, folclore y otros elementos similares
producidos por los individuos.
Clasificación de cultura
La cultura empírica.
Está centrada en la definición que la sociedad da de la realidad lo que es.
Abarca los aspectos materiales de su funcionamiento, especialmente la
tecnología: pero el conocimiento empírico no está formado solo por las
técnicas, aunque estas tengan mucha importancia en la definición de la
realidad. Es también cultural la especificación del modo de ampliar los
conocimientos.
La cultura estética.
Nos dice en cada sociedad que es lo bello, lo que se adapta a sus canones de
belleza, cada cultura tiene sus propios canones de belleza que con frecuencia
aplica de modo absoluto en la interpretación de las cosas o de los fenómenos.
La búsqueda de normas
o proporciones <<áureas>> en
arquitectura, las racionalizaciones del significado dado a los colores (verde
como esperanza o negro para tristeza), la consideración sublime de algunas
composiciones musicales, nos muestran el carácter absoluto que cada cultura
tiene a conceder a sus reglas de belleza.
La cultura normativa.
Especifica el comportamiento adecuado respecto a los que procede hacer al
señalar en unas coordenadas más amplias de las estrictamente morales, lo que
esta <<bien>> y <<mal>> en una sociedad
determinada.
Elementos de cultura
Normas
Los sociólogos
definen a las normas como aquellas reglas que regulan las conductas de las
personas en situaciones particulares y especificas. Desde otro ángulo las
normas son reglas y expectativas mediante las cuales una cultura guía la conducta
de sus miembros.
Las normas existen
prácticamente en todas las instituciones sociales, aunque estas pueden variar
de una situación o una sociedad a otra.
Los sociólogos
intentan explicar cómo las creencias normativas pueden contribuir a la modificación
de las normas existentes, como a las razones que conducen a las personas a
adoptar nuevas creencias normativas.
No todas las normas
culturales tienen el mismo grado de importancia en la sociedad. En este
sentido, los sociólogos diferencian entre tradiciones y costumbres. Se entiende
por tradición a un conjunto de normas con un alto nivel de significancia moral
entre los individuos.
Aunque esta no es una
norma legal ni mucho menos algo establecido en códigos o regulaciones de ningún
tipo, la fuerza de esta tradición se encuentra profundamente enraizada en los
individuos desde tiempos ancestrales. Por el contrario, las costumbres son
tipos de normas que regulan las acciones o actividades cotidianas realizadas
por un grupo, en forma normal y habitual. Sin embargo, las costumbres no tienen
un gran peso moral.
Son tres
características fundamentales asignadas a las normas para Ortega y Gasset :
1.
Su
imposición mecánica, consistente en una presión social, anticipando las
represalias que el entorno ejercerá sobre el individuo de no cumplirse la
conducta prescrita.
2.
Su
carácter irracional, que tiene un contenido previo a su intelección por el que
lo practica
3.
Su
realidad no personal, es decir, extra individual o impersonal, que actúa sobre
todas las personas
Las normas varían
respecto a la importancia que la gente les atribuye y en la forma en que
reacciona al quebranto de las mismas. Los usos son normas que sencillamente
consisten en los hábitos y convenciones cotidianas.
Símbolos
Palabras, gestos u
objetos con un claro contenido o significación para los individuos, quienes los
utilizan para comunicarse entre si.
Este elemento es uno
de los componentes más antiguos de la cultura de las sociedades de todos los
tiempos. Más aun la cultura se basa en la existencia de símbolos entendidos
como cualquier cosa u elemento portador de un significado particular,
reconocido por los miembros de esa cultura. Sonidos, imágenes, acciones humanas
y otros elementos del mundo natural, pueden ser todos o cada uno ellos
considerados elementos simbólicos.
Se puede precisar que
el código simbólico es algo más que un sistema de señales o signos pues la
señal es captada por el intérprete con una referencia directa al objeto.
La secuencia de la
comunicación con señales es: interprete- señal- objeto; mientras que en la
comunicación simbólica es interprete- símbolo- concepto- objeto.
Los significados
simbólicos son la base de cada cultura, quienes proporcionan las bases en que
cada individuo percibe la “realidad” en una situación social cualquiera.
Los símbolos varían
de acuerdo a las culturas, de modo que una acción u objeto con un gran
contenido simbólico en una cultura, puede tener un significado diferente o
ninguno, en otra región.
Los símbolos también
fluctúan continuamente a través del tiempo.
Concluyendo, los
símbolos son los mecanismos por medio de los cuales los seres humanos expresan
el sentido de sus acciones en la vida diaria. En un mundo caracterizado por una
diversidad cultural, es decir, la coexistencia de varias culturas diferentes en
una misma sociedad.
Creencias
Llamamos creencias a
las ideas generales sobre la realidad, no comprobables empíricamente de forma
inmediata, que hacen referencia al hombre, a la naturaleza y a su historia y
futuro.
Todas las personas
poseen un montón de creencias, la existencia de un dios, creador, remunerador y
redentor. La historiedad de Mahoma, la existencia del mal de ojo o de las
brujas, etc., pueden servirnos como ejemplo de creencias históricamente
disponibles.
En primer lugar, el
sistema de creencia se considera la fuente última y remota de la conducta.
En segundo lugar, las
creencias están en intima conexión con el sistema de valores dominantes en la
sociedad, que se fundamentan en las creencias, de las que sacan fuerza
explicativa.
En tercer lugar, el
sistema de creencias se caracteriza por su estabilidad en la vida del
individuo, y con más razón de la sociedad.
El carácter ms o
menos vago de las creencias son los modos interpretativos de las realidades
funcionalmente presentes en cada vida.

Costumbres
Son las normas, que
la gente considera vitales para su bienestar y para sus valores más preciados.
Son ejemplos de ellas las prohibiciones del incesto, de canibalismo y de abuso
sexual de los niños.
Valores
Consisten en
criterios a través de los cuales los miembros de una cultura definen lo que es
deseable o indeseable, bueno o malo, ético o no ético, correcto o incorrecto.
Los valores son creencias acerca de algo que es bueno o es malo mejor o peor
que otra cosa, por otra parte son elementos sociales no descriptivos; por el
contrario, son evaluaciones o juicios de tipo cultural acerca de lo que
“debería ser”.
Sin embargo, los
valores sociales no siempre son algo uniforme en una misma cultura. En
sociedades diversificadas, es decir sociedades donde coexisten diferentes
culturas, los valores de la sociedad no son compartidos en forma absoluta por
la totalidad de sus miembros, La cultura posee grandes cantidades de valores
que la mayoría de la población respeta o acpeta y los cuales tienden a persistir
en el tiempo.
En cada cultura los
valores sustentados por lso diversos grupos de individuos tienden a revelar
algunas variaciones con respecto a los valores de la cultura dominante.
El sistema de valores ocupa un lugar privilegiado entre los
medios de control de la sociedad, cuyo orden depende de la existencia de un
sistema compartido de valores.
El lugar central de
los valores entre las creencias, como esquemas genéricos y difíciles de
comprobar y las normas como proposiciones para servir de guía concreta en la
conducta (Beltran, 1998: 811- 812).
Desde el punto de
vista sociológico los valores se caracterizan por su convencionalismo o
arbitrariedad: algo es valioso porque es preferido por muchos (aunque se podría
discutir la existencia de universales al respecto). En cambio para los
individuos los valores son una <<cosa social>> con la que se
encuentran, y que asumen de manera más o menos obligada: algo es preferible
porque (se afirma que) es valioso.
Podemos definirlos
como ideales colectivos, concepciones concretas de lo deseable y más
precisamente como estándares culturales que señalan la meta social deseable.
El estudio de los
valores de un grupo se realiza mediante el análisis de la conducta de los
miembros, pues un valor no es algo visible, sino que debe inducirse a través de
la observación del comportamiento.
Dinámica Cultural
Hemos dicho también,
que la cultura es dinámica. Ninguna sociedad está estancada, ya que cambios
socio- culturales operan constantemente en su seno. Por primitiva y conservadora
que parezca la cultura de una sociedad, los mencionados cambios, sin embrago se
llevan a efecto.

El cambio sociocultural
Constantemente,
nuevos rasgos y complejos culturales y, a veces, instituciones completas se
incorporan al patrimonio cultural de cada sociedad.
Dos fuerzas básicas
son los demiurgos de estas innovaciones: la capacidad creadora, inventiva, de
cada agrupación humana, por un lado y la incorporación de elementos y complejos
culturales ajenos, por otro. En otras palabras, la creación cultural propia,
independiente y la creación por estímulos externos difundidos.
La imitación
cultural, los que se conocen también como paralelismo cultural o difusionismo
cultural. Según las circunstancias, cada una de estas dos fuerzas puede ser la
más importante en el proceso de innovación cultural. Pero estas dos fuentes del
cambio cultural no son radicales, cumpliendo básicamente funciones adaptativas
de las estructuras de una formación social y contribuyendo a la preservación de
ella.
El conflicto social y
su contrapartida el equilibrio social producen, promueven y encauzan
modificaciones necesarias, tanto fundamentales como circunstanciales y enmarcan
también los procesos de invención y de difusión cultural.
La originalidad
cultural presupone también otra premisa y es que algunos inventos e
innovaciones a pesar de diferencias en detalles formales pueden darse
paralelamente en pueblos distintos y lejanos, sin la necesidad imprescindible
de un contacto previo.
El proceso de la
difusión cultural, hay que hacer notar que los rasgos culturales aislados,
aunque se difunden y penetran de alguna manera en otras sociedades, no son
decisivos para la absorción de aquellos estímulos culturales difundidos.
El sistema socio-
cultural que recibe el estimulo externo
debe estar en condiciones, o dicho de otra manera, en un grado tal de
cultura que le permita y le haga posible una incorporación real.
No debemos olvidarnos
que cualquier elemento cultural, por simple que sea, no existe aislado, sino
que es parte de un contexto.
El conflicto social
no solo produce cambios en las relaciones e interacciones sociales, si no que
trae aparejado igualmente, cambios en las estructuras materiales, sociales y
mentales, es decir, en el comportamiento cultural de la sociedad.
Existe una relación
estrecha entre estos dos aspectos del proceso de cambio cultural, o sea, entre
la creación propia y el estimulo externo. Más aun, este proceso de innovación
en que actúa, tanto la invención como la difusión, se realiza dentro de los
contextos culturales de la formación social o heredad socio- cultural que
cambia y que está condicionando y aun determinando la innovación y el cambio
cultural y social.
Todo esto, en el
marco de la contradicción entre conflicto y equilibrio social. Solo cuando
cambia radicalmente el sistema productivo y su correspondiente formación
económica social, se produce una transformación efectiva también de su cultura;
aunque, no necesariamente represente una
discontinuidad en su evolución cultural histórica y concreta.

El proceso de transculturación
Es una manifestación
especial del cambio cultural, que tiene que ver directamente con el fenómeno de
la difusión.
La transculturación
resulta de un contacto directo de dos sociedades, especialmente cuando las
sociedades simples entran en relación con las civilizaciones, la
transculturación es la resultante de una situación de conflicto entre dos
sociedades, una dominante y otra dominada.
Algunas sociedades
afectadas logran, muchas veces u acomodamiento más o menos exitoso a los
cambios y nuevas condiciones de vida, producidos por el impacto con las grandes
y complejas culturas civilizadas y generalmente impuestos por estas. Otras por
el contrario no resisten el choque y caen prácticamente en su disolución
espiritual y moral y aun física, como fue el caso de los indios fueguinos. En
esta situación se produce una desculturación que puede terminar en completo
etnocidio.
Los etnólogos
modernos distinguen dos tipos diferentes de transculturación que denominan
incorporación y cambio directo. El primero se produce cuando no ha habido un
dominio militar o político de un grupo sobre otro.
El cambio cultural
directo, por el contrario, se produce cuando un pueblo establece su dominio
sobre otro, a través de conquista militar, dominación política u otros medios
de control.
En el caso del cambio
directo pueden producirse tres situaciones diferentes a saber, asimilación
fusión y reacción. En la primera, una cultura es reemplazada por la otra esto
es válido también para partes del todo cultural, como ser rasgos y complejos de
rasgos. Por ejemplo, el hecho de una asimilación primordialmente religiosa. En
la segunda situación se produce una verdadera fusión cultural o acomodación,
desarrollándose una nueva cultura de carácter sincrética.
El tercer tipo
consiste en una respuesta totalmente negativa y contraria a la influencia
cultural del pueblo extranjero o conquistador, surgiendo también nuevos
complejos culturales en función de la reacción contra el extraño como ritos o
ceremonias mágicas o guerreras, o nuevas actividades económicas.
La más reciente
interpretación etnológica de ese proceso es que en el postcolonialismo se ha
producido solo un masivo proceso transculturación, pero sin pérdida de
identidad cultural. Esto es lo que está siendo llamado indigenizacion de la
modernidad.
Evolución social y cultural
La evolución social y
cultural se produce en todas sociedades y en todos los tiempos, pero no en un
sentido unilineal ni unilateral, a través de etapas iguales y uniformes para
todos los pueblos.
Podemos decir que la
evolución socio- cultural de la humanidad pasa a través de etapas o niveles
integrativos, surgidos unos de otros, después de un cambio radical de
estructura.
Competencia intercultural
Por competencia
intercultural se entiende la habilidad del aprendiente de una segunda lengua o
lengua extranjera para desenvolverse adecuada y satisfactoriamente en las
situaciones de comunicación intercultural que se producen con frecuencia en la
sociedad actual, caracterizada por la pluriculturalidad.
Las investigaciones
sobre la competencia intercultural tienen su origen en la enseñanza tradicional
de la cultura, para la cual la lengua y la cultura son realidades disociables.
La relación entre
lengua y cultura hay que añadir la constatación de la necesidad de definir la
competencia comunicativa, dadas las nuevas necesidades comunicativas de los
aprendientes en los encuentros interculturales.
En la actualidad, entre los
enfoques que tienen en cuenta el desarrollo de la competencia intercultural destacan
principalmente dos: el enfoque de las destrezas sociales y el enfoque
holístico. El primero, basándose en el modelo del hablante nativo, parte de la
dimensión pragmática de la competencia lingüística para defender la utilización
de técnicas de asimilación cultural, la importancia de la comunicación no
verbal y la necesidad de desarrollar en el aprendiente destrezas sociales en
los encuentros interculturales. El objetivo es lograr que el aprendiente se
comporte de tal manera respecto a las normas y a las convenciones de la comunidad de habla en cuestión que pase por ser un miembro más de ésta. Desde este
enfoque la lengua es concebida como un obstáculo para la comunicación entre las
personas de culturas diferentes. En cambio, la propuesta del segundo enfoque
consiste en desarrollar en el aprendiente ciertos aspectos afectivos y
emocionales, entre los que destaca una actitud, una sensibilidad y una empatía
especiales hacia las diferencias culturales.
A pesar de las diferencias entre los dos enfoques,
ambos coinciden en atribuir a la competencia intercultural las siguientes
características comunes: por un lado, es efectiva y apropiada, y, por el otro,
dispone de una variable afectiva, una variable cognitiva y una dimensión
comunicativa.
Investigaciones recientes distinguen tres etapas en
el proceso de adquisición de la competencia intercultural:
- Nivel mono cultural: el aprendiente observa la cultura extranjera
desde los límites interpretativos de su propia cultura;
- Nivel intercultural: el aprendiente toma una posición intermedia
entre la cultura propia y la extranjera, lo cual le permite establecer
comparaciones entre ambas; y, finalmente,
- Nivel transcultural: el aprendiente alcanza la distancia adecuada
respecto a las culturas en contacto para desempeñar la función de mediador
entre ambas.
