Los grupos formales son creados conscientemente por la
organización, asignándoles una tarea específica engranada a los objetivos del
sistema. Las características de los grupos formales son, A) la asignación de un
líder al grupo; b) la asignación de actividades a los miembros del grupo; c)
fijación de la posición y relaciones del grupo, con respecto a las otras
posiciones dentro de la organización y d) fijación de metas a conseguir, contra
las cuales se evalúa la actuación del grupo y de sus miembros.
Entre los grupos más comunes en las organizaciones
tenemos:
Consejo
de administración
Plana
mayor (formada por los ejecutivos)
Comité
ejecutivo
Comité
de finanzas
Comité
de seguridad
Comités
consultivos
Comités
de organización
Comités
de servicio
Comités
deportivos
Grupos
departamentales
Grupos
seccionales
Cuadrillas
etc.
Los grupos informales se forman espontáneamente en la
organización. También estos grupos tienen un líder, pero nadie lo nombra sino
que los miembros del grupo lo aceptan como tal. Generalmente no se tienen
funciones definidas con la precisión de los grupos formales; sin embargo, un
grupo formal también puede convertirse en informal cuando la mayoría de sus miembros
realizan conjuntamente actividades fuera del trabajo.
A través del grupo
informal sus miembros tratan de satisfacer principalmente necesidades sociales
y psicológicas.
Los grupos informales en la organización se originan en las actividades formales, como
grupos de amistad, grupos deportivos, grupos sociales, etc. Estos grupos pueden
ser positivos o negativos para la organización, dependiendo de la convergencia
o divergencia de sus objetivos para los
de la empresa. Es por esto que la dirección de la empresa debe saber analizar e
interpretar las fuerzas motivacionales, así como aquellas condiciones que faciliten
la canalización de los elementos positivos e los grupos informales hacia los
objetivos de la organización.